Piensa en todo esto, pues esta entrada va para ti. No es necesario que te enseñe nada con imágenes, porque con esta entrada, tu mente y tu imaginación van a ser las que manden. Sé como te sientes a veces, a todos nos pasa, sé que hay momentos en los que parece que nada tiene sentido, que tirarías la toalla de una vez, y cambiarías tu vida de un plumazo, sin importar nada ni nadie. Pero hoy, intentaré ayudar, intentaré explicar por qué no debes ponerte así, por qué siempre merece la pena seguir adelante, por qué una sonrisa vale más que mil lágrimas. Sigue leyendo... Vayamos atrás, a cuando tan sólo eramos unos niños pequeños, a cuando nada nos preocupaba... Dime, piénsalo... ¿Que ves? Todo era más fácil, ¿Verdad? Cuando si el mundo se torcía, lo moldeábamos a nuestro antojo, pues nunca nos faltaba alguien que nos cuidase y se preocupase por nosotros... Pero la realidad es diferente... Sí había problemas, pero había quién tenía sus días duros por nosotros, para que fuéramos felices.
Avancemos de nuevo, a la actualidad, a esos días que no te dejan pensar con claridad, a esas noches sin luz en las que sólo tienes ganas de llorar, a esos momentos en los que te miras al espejo y no hay nada que te guste de ti. Imagínate un espejo, imagínate todo lo que cambiarías de ti mismo para sentirte mejor con todos esos complejos... Te doy unos segundos, hazlo con calma...
¿Qué ves?¿Te sientes mejor? Te diré una cosa, no creo que puedas dejar de verte tal y como eres, ¿Y sabes por qué? Porque no hay una manera más perfecta que ser uno mismo, admitiendo tus errores, y valorando tus aciertos... Sabiendo que, para alguien, TÚ, y solamente TÚ, eres lo más importante. Porque si tratas de cambiar, dejarás de ser tu mismo, y si dejas de ser tu mismo, te habrás perdido... ¿Sabes? Todos tenemos días malos, pero eso es porque valoramos los días buenos, y los echamos de menos, todos queremos sonreír, pero llorar nos hace humanos, y demuestra que dentro de uno mismo hay sentimientos que moverían un planeta.
Te dejo que llores si quieres, te dejo que te enfades si quieres, puedes pasar todo el día lamentándote, pero lo único que habrás conseguido es perder un día maravilloso de tu vida, de cuidarte a ti mismo, y a todos los que te quieren, pues todo sigue su curso, y tú, aunque a veces te sientas fuera de él, tienes la suerte de poder verlo, e incluso de poder cambiarlo. Aprovecha cada segundo, aprende de todo esto... Te dejo estar triste hoy, pero prometeme que sonreirás mañana.
domingo, 9 de febrero de 2014
Piénsalo cuando estés triste.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)